Ultra Trail World Champion

Calendario de carreras 2018
¡ Año nuevo, temporada nueva !
3 enero, 2018

Ultra Trail World Champion

La verdad que pensar en escribir sobre el hecho de haber conseguido ser el campeón del Ultra Trail World Tour me genera una sensación de emoción y nostalgia. Emoción porqué es un sueño hecho realidad; ganar el circuito mundial de ultratrails sin duda es un hito muy importante en mi carrera como deportista. Y nostalgia porqué recuerdo cuando empecé a correr hace 5 años en carreras de ultradistancia, donde empezaba a disfrutar y conocerme a mi mismo; porqué siempre he dicho que la ultradistancia nos permite conocernos un poco más.

El 2018 ha sido un año donde mi objetivo era apostar por el Ultra Trail World Tour, después de hacer tercero y segundo de la general en los últimos años, éste quería intentar que fuera el definitivo. Pero por ello me propuse hacerlo con mis propias “convicciones”; para ganar el circuito no era suficiente haciendo 2 carreras como establece el reglamento, yo creía que la constancia debía ser un aspecto importante a valorar para poder proclamarte campeón, por lo que decidí hacer 5 carreras (aún que solo puntúen dos) y demostrar en todas ellas que estaba preparado para luchar delante.

Empecé en la Transgrancanaria, “mi carrera”. Amo esa isla y su gente, siempre con esa sonrisa que caracteriza a los canarios. Allí debuté con la Advanced y después con 2 Transgrancanaria’s. Este año era mi tercera participación en la larga distancia. Una carrera dura, con recorrido nuevo e intentando revalidar la victoria del 2017. Fue una lucha intensa con Aurelien Collet, de principio a fin, pero finalmente pude repetir victoria y empezar en año con buen pie.

Más tarde tocó Japón con el Ultra Trail Mount Fuji. Carrera de 170km, con 8500 metros positivos y un final muy exigente. Lideré la carrera en solitario desde el km2, y a falta de 6km para meta, y con más de 19h corriendo, perdí la primera plaza terminando mano a mano con Dylan Bowman. Hay carreras donde aprendes mucho y normalmente esto sucede cuando puedes analizar bien lo ocurrido. Un 2º lugar que al cabo de los meses ha sido muy valioso por todo lo que pude aprender. La experiencia, muy recomendable.

La tercera carrera fue la Lavaredo Ultratrail. Preciosa ultra de 120km por los Dolomitas de Italia. Recorrido que me conocía muy bien y que me gustaba. Con un final agónico, recortándole tiempo a Hayden Hawks en los últimos km’s pero que no fue suficiente, conseguí otro 2º lugar. Con este resultado me situaba líder del UTWT con dos buenas puntuaciones: Transgrancanaria y Lavaredo.

La cuarta carrera fue el Eiger Ultratrail, en Grossglockner. Cien kilómetros por un terreno de alta montaña y vistas que impresionan. Allí luché con Jason Schlarb durante los primeros 60km’s, un toma y daca constante, hasta que pude correr un poco más en la última parte y llevarme la victoria.

Por último el Montblanc, con la CCC. La carrera que cerraba el círculo del Ultra Trail World Tour. Llegaba sin presión y con ganas de disfrutar. Después de un inicio muy complicado, donde perdí 20’ con cabeza de carrera por un problema físico, y colocarme en 60ª posición, apreté como nunca lo había hecho en carrera. Acompañado de dolores musculares, que aún no sé de donde venían, recuperé posiciones hasta luchar por la victoria con Tom Evans y Min Qi. Sin embargo, mis piernas habían sufrido mucho para recuperar los minutos perdidos y me tuve que conformar con un 3r puesto que me dejó un sabor agridulce.

Lo mejor de este año es que en cada prueba he disfrutado mucho y en todas ellas he tenido que luchar durante un buen rato con algún corredor profesional. Y es verdad que en la ultradistancia los tiempos de carrera son de muchas horas, pero los detalles hacen la diferencia. Mi propósito era intentar estar en lo más alto en cada carrera y conseguimos subir a podio en todas ellas; realmente un gran esfuerzo en los entrenamientos llevados por Laia Diez y una nutrición al milímetro por Anna Grífols; y sin entrar en detalle de Marta, la responsable de que toda fluya.

Y sabéis? Yo soy como un corredor más de ciudad, vivo en Sant Boi de Llobregat, situada a 30m sobre el nivel del mar; sí, 30 metros. Y no hace falta ir a vivir a los pirineos o a 1000/2000 metros para competir en carreras de altitud; todo ayuda, por supuesto, pero lo que os dará la diferencia es la pasión y como viváis este deporte. En mi caso, amo el deporte en general, no solo el correr, pero corriendo puedo llegar a sentir tantas cosas que se ha convertido en una necesidad en mi vida. Siempre lo digo, nos moriremos y aún no nos habremos conocido lo suficiente, y lo peor de todo es que nunca sabes cuando te irás, por lo que has de exprimir cada instante como si fuera el último.

El año pasado me tatué mi frase: “Lucha por lo que quieres y ama lo que tienes”. Es muy bonito ponerse retos e intentar conseguirlos, pero más bonito es hacerlo con la gente que quieres. Y es que sin amor a los demás hoy en día no somos nada, sin valorar a las personas que nos ayudan y queremos no tiene sentido el esfuerzo. Tan importante es sacar tiempo para entrenar como aprovecharlo para prestar atención de aquellas personas que nos rodean y nos dan ese empujón de ánimo para conseguir algo tan “egoísta” como un reto personal. Pero no lo olvidéis, todo reto personal, si queréis, también puede ser muy colectivo. Tengo la suerte de tener a Marta y mi familia ayudándome, ellos son mi equipo de asistencia y no hay nada mejor que recibir sus consejos, besos y abrazos durante una carrera; éste es el mejor chute de gel que puedes recibir. Y el secreto de todo es muy simple: “Lucha por lo que quieres y ama lo que tienes”.

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