Ultra pirineu con mas ilusión que fuerzas

utmb 2017 Pau Capell
Utmb, todo un sueño
8 septiembre, 2017
carrera garrotxa trail
Mi carrera la de siempre Trepitja Garrotxa
2 noviembre, 2017

Ultra pirineu con mas ilusión que fuerzas

ultra pirineu

Empiezo el último apretón de la temporada, estamos en Septiembre y después del UTMB la verdad que no tengo demasiadas fuerzas guardadas. El UTMB fue muy bien en general, me sentí fuerte y pude competir hasta el final. Ahora me quedan dos competiciones más, el Ultra Pirineu y la Trepitja Garrotxa (Campeonato Catalunya).

La primera, el Ultra Pirineu, era objetivo a inicios de temporada pero ahora veo que llegaré muy justo. Intento entrenar evitando el impacto para darle descanso a las articulaciones y rodillas, pero aún así llego con las fuerzas muy justas y con la mente relajada, demasiado. Llevo una semana ajetreada de trabajo y no estoy al 100% para competir, aún así me animo a ir a Bagà. El inicio de carrera es en subida, casi 2000+ en 13km. Arriba llego 10º con energía y ganas de empezar a descender a Bellver. En este descenso sufro un par de caídas que parecen que no tendrán más consecuencias que el propio susto, pero esto me hace percatar de que mi mente no está donde debería estar. Llego a Bellver (km42) e inicio la larga subida a Gosolans, antes pasando por Cortals y Prats d’Aguiló. Hago la subida con ganas y recupero posiciones hasta colocarme 5º, pero llegando arriba de Prats d’Aguiló me siento cansado y veo que se me hará la carrera muy larga. Es al salir del avituallamiento de Prats d’Aguiló cuando siento que me faltan las fuerzas, y desgraciadamente enfrente mío tengo la subida de Gosolans… por lo que me desanimo un poco.

Pierdo posiciones y mi mente solo piensa en llegar a Gósol, y allí decidir qué hago. Será el km70, aún quedará un maratón, demasiado para mis piernas. El camino hasta Gósol se me hace especialmente largo, aún siendo llano y bajada, por lo que lucho mentalmente conmigo mismo para intentar convencerme de que estoy bien. Hasta el momento he ido comiendo y bebiendo bien, por lo que sé que no es un tema de alimentación sino que físicamente estoy cansado después del UTMB.

Llego a Gósol “convencido” de que ya he hecho suficiente y que mejor que volvamos a casa, pero una vez más Marta y Laia Diez me convencen para que siga. Cierto es que físicamente no puedo dar más, pero anímicamente sí ya que corro en casa y me siento arropado por los míos. Cuesta, cuesta mucho, pero finalmente me levanto de la silla para dirigirme a Estasen. Serán 8km de un sube-baja que parece fácil pero no estoy para correr; se me hace eterno. Durante este camino llamo a mis padres desolado, no sé que estoy haciendo aquí.

Después de UTMB mi mente se vació, supongo que al ver que todo había ido bien y que el objetivo principal estaba conseguido, y supongo también que lo que estaba haciendo en ese momento molestaba más que otra cosa. Con el teléfono en mano mis padres me dicen que lo deje, que ya hice lo que tenía que hacer y que por lo que les cuento no merece la pena seguir… Así que convencido cuelgo el teléfono. Pasan dos minutos y en mi cabeza empieza a ganar la razón de seguir adelante, y cuando llego a Estasen terminan las dudas para abandonar y le digo a Marta: segueixo! Passa’m els bidons i menjar que tiro endavant.

Rápidamente Marta va a buscar las cosas y si me faltaban fueras ahora recargo pilas con toda la gente allí presente. Cueste lo que cueste llegaré a Bagà.

Voy 9º, pero poco importa ya que el objetivo que tenía en mente hoy no se puede cumplir, toca sobrevivir. Desciendo a Gresolet para después hacer la, personalmente, aburrida subida que nos llevará a encarar más tarde la larga bajada a Vents del Cadí. Al final de la subida me recibe un chico que para mí sorpresa me sigue hasta meta junto a su familia, y eso me carga de energía positiva. De todos modos no puedo hacer mucho más y voy a un ritmo que no me convence para nada, pero me permite eliminar km’s de manera cómoda. Llego a Vents del Cadí y subo hasta Sant Jordi. Allí ya sé que queda muy poco, pero creo que tendré que usar el frontal (cosa que no contaba a unos inicios).

Empiezo el descenso a Bagà y vuelvo a encontrarme al chico con su familia, y tienen el gran detalle de colocarme en la espalda un cartel que había preparado por petición mía. Es un bonito momento ya que esto realmente es lo que da valor a este deporte: nos ayudamos para conseguir los objetivos marcados.

La llegada a Bagà es tal como imaginaba: mucha gente y un calor especial. El tiempo de 13:30h no es bueno pero ya vendrán mejores, simplemente he conseguido terminar aquello que parecía imposible y me colé en el top10.

El año que viene volveré, sin dudarlo, pero esta vez siendo el Ultra Pirineu un objetivo claro de mí calendario. Quiero terminar orgulloso y poder devolver aquello que no he podido dar en esta edición.

Ahora pienso en la última ultratrail del año, y sí, voy con más ganas que nunca después de la mala carrera del UP, quiero ganar el Campeonato de mi tierra, de Catalunya!

Seguim entrenant

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *